Querida compañera de viaje:
Hacía mucho tiempo que no me dirigía a ti, quizá por miedo a tus reacciones y a tus envistes.Hoy 27 de marzo no te tengo miedo.Lo sé a veces asustas, eres injusta, pero tienes cosas buenas.Si cierras una puerta abres una ventana mas grande y con mejores vistas,por no hablar de tus regalos, que aunque parezcan cositas minúsculas son las que forman la felicidad al fin y al cabo.
Aunque a veces duelas y tus manos sean como espinas de rosas,solo te diré algo, gracias por permitirme estar en este mundo y disfrutar de tus cosas buenas que por suerte superan tus arrebatos de locura.
Con cariño.
Un alma soñadora

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